El primer acuerdo de Oslo fue un plan temporal, no un tratado de paz definitivo. Su principal novedad fue el reconocimiento mutuo. Israel reconoció a la Organización para la Liberación de Palestina, u OLP. La OLP reconoció a Israel. También acordaron una vía hacia un autogobierno palestino limitado en Cisjordania y Gaza.
Las partes firmaron la Declaración de Principios sobre las Disposiciones relacionadas con un Gobierno Autónomo Provisional en Washington el 13 de septiembre de 1993. Poco antes del acto, Yitzhak Rabin y Yasser Arafat intercambiaron cartas. La Oficina del Historiador del Departamento de Estado explica los términos. Israel aceptó a la OLP como representante del pueblo palestino. La OLP aceptó el derecho de Israel a vivir en paz y renunció al terrorismo.
Lo que el acuerdo prometía realmente
El artículo I estableció una transición de cinco años. Un organismo palestino provisional asumiría competencias determinadas en Cisjordania y Gaza. El acuerdo no creó un Estado palestino. El artículo V dejó las cuestiones más difíciles para después. Entre ellas estaban Jerusalén, los refugiados, los asentamientos, la seguridad, las fronteras y las relaciones con los países vecinos.
El acuerdo tenía límites jurídicos claros. También dependía de negociaciones posteriores. Era un camino hacia un acuerdo definitivo, no el acuerdo en sí.
Lo que cambió el reconocimiento mutuo
El texto deja constancia de las conversaciones de Israel con la OLP y de su reconocimiento de la organización. También recoge el compromiso de la OLP de reconocer a Israel y rechazar la violencia. Esos compromisos recíprocos hicieron posible el proceso provisional.
La apertura fue real. No significó que el conflicto estuviera cerca de terminar. Las cuestiones más difíciles quedaron fuera del acuerdo.
Lo que no consiguió
El Departamento de Estado señala que el proceso se estancó posteriormente. Le siguió una nueva etapa de violencia entre israelíes y palestinos. El acuerdo logró el reconocimiento mutuo y un plan temporal. No condujo al acuerdo definitivo que contemplaba.
El texto respalda una conclusión limitada. El reconocimiento mutuo y la transición prevista fueron logros reales. Las principales disputas quedaron para más adelante, y esas conversaciones no produjeron una paz duradera.